ZOHRA BEN KHOUD Joven ciberactivista de Kairuán (Túnez)

No me considero ni izquierdista ni feminista. Soy Zohra. Soy ciudadana.

Foto: Marta Ramoneda

Conocí a Zohra cinco meses después de la revolución tunecina. Fue en Kairuán, su ciudad natal en el centro de Túnez, una preciosa localidad de fuerte religiosidad al ser un centro sagrado del Islam, que tiene un joven movimiento de ciberactivismo entorno a “Radio Kairuán”, muy activo durante la revolución (y también posteriormente) con blogueros como Mohammed Rammeh o Zohra Ben Khoud. Ella tenía entonces 16 años y la influyente bloguera Lina Ben M’heni la invitaba a publicar sus escritos en su página “Une femme tunisienne”

Zohra es excepcionalmente lúcida teniendo en cuenta su edad, pero es también un ejemplo de una generación nacida y criada bajo el régimen de Ben Alí fuertemente comprometida con las libertades y el cambio en su país. Es una generación que relevó a toda una anterior que estaba anclada en el inmovilismo. Una generación que abrió las esperanzas a que un cambio en Túnez desde dentro era posible. Una generación que supo usar los instrumentos de la era digital para difundir el descontento que iniciaron desde las calles los pobres y ayudar a que se produjera una revolución auténticamente civil.

A dos años de la revolución y a sus 18 años Zohra es totalmente crítica con la actual situación.

Empezaste muy pronto con el ciberactivismo y en plena revolución…

A pesar de ser muy joven yo también participé de la revolución a mi manera. Iba al instituto, y en el momento del recreo nos juntábamos para cantar canciones sobre la revolución. También estuve en manifestaciones organizadas por la UGTT (sindicato de trabajadores muy activo durante la revolución), o difundía información desde facebook.

Mi primer artículo lo escribí a los 16 años y hablaba de la laicidad (ver texto adjunto). Necesitaba dar mi punto de vista sobre el tema. Pero luego continué escribiendo ya que había otras cosas que iban pasando en Túnez y de las quería hablar como ciudadana… Conocí a Lina Ben M’heni, una de las blogueras más influyentes de Túnez, y le propuse publicar un escrito mío en su blog. Mucha gente lo leyó y continué publicando escritos hasta que Lina me propuso que creara mi propio blog. Lo llamé “La fleur de Kairouan”. Al inicio sólo me leían mis conocidos, que me felicitaban, pero yo no quería felicitaciones sino discutir abiertamente los temas que planteaba. Decidí desarrollarlo más creando una página facebook y dedicándome a promocionarlo. Pero yo aún me considero una bloguera porque no hablo de todo lo que ocurre en Túnez, como hace Lina. Además soy aún soy estudiante y todavía no soy capaz de hacerlo.

¿Crees que después de la revolución pueden llegar a perderse algunos de los derechos sociales que existían durante Ben Ali?

Primero quiero aclarar que no es gracias a Ben Ali que existían determinados derechos. Se dice que el gobierno de Ben Alí era laico pero esto no era así exactamente, y algunas leyes como la prohibición de la poligamia venían del anterior presidente Bourguiba y estaban fijadas en el Código de Estatuto Personal. Ben Alí sólo las confirmó.

Hay gente que ama Bourguiba por ser el líder que creó la Túnez moderna que cambió el país a nivel económico, político, social… Y sobre todo es un referente respecto a los derechos de las mujeres. Antes que él las mujeres no iban a la escuela, no tenían el derecho de trabajar o de pedir el divorcio a su marido. Pero con el Código de Estatuto Personal, Bourguiba valorizó el papel de la mujer en la sociedad tunecina que actualmente tiene el derecho a elegir su marido o pedir el divorcio. Y lo más importante, el marido no puede casarse con otra mujer.

Ahora tenemos miedo que el nuevo gobierno rompa esta situación. Estamos en peligro.

¿Qué ha ocurrido?

En la revolución la gente gritaba tres lemas: la libertad, el trabajo y la dignidad. Pero al día siguiente de la revolución empezó a hablarse de poligamia… Esto es lo más perturbante. Yo estuve en la revolución pidiendo estos tres derechos y que se fuera Ben Alí. Pero al día siguiente nos encontramos con gente que no participó en la revolución y que ahora habla de poligamia. Así por ejemplo se han organizado congresos en los que se propone que los hombres tengan el derecho a casarse con varias mujeres ¡Yo me siento en peligro!

La revolución ha creado la libertad de decir no a Ben Ali o no Rachid Ghannouchi sin ser detenidos por la policía. Pero algunos grupos como los salafistas (islamistas rigoristas y puritanos) han interpretado la libertad a su manera siendo para ellos la libertad de casarse con varias mujeres, de violar etc. Ahora… tengo la impresión que no hemos hecho una revolución. De que la revolución ha sido confiscada. No se ven los frutos de la revolución.

¿La situación ha dado un vuelco para convertir a las mujeres en víctimas…?

Ahora estamos en peligro. La mujer participó en la revolución como parte de la sociedad, no sólo como mujer. Y ahora, aun habiendo participado en la misma revolución, la mujer es excluida. ¿Por qué, si hicimos lo mismo como ciudadanas?

En la Asamblea Nacional Constituyente fue curiosamente una mujer la que remarcó que en el artículo 28 tenía que constar que la mujer es complementaria al hombre. Es decir que no hay igualdad entre sexos, y que la mujer es inferior y el hombre es superior. Esto provocó manifestaciones en la avenida Bourguiba de la capital. Y en cambio durante de las elecciones el partido gobernante Ennahda decía que estaba por la igualdad entre los dos sexos. ¿Por qué después se propone que la mujer es inferior al hombre?

Hace unos días violaron a una mujer y la declararon culpable por llevar ropa demasiado ceñida. ¡En vez de defenderla se la culpabiliza! ¡No podemos aceptar esta situación! Ennadha dice que está por la igualdad entre sexos, por defender todos los miembros de la sociedad sean hombres o mujeres, pero no hacen nada por defender las mujeres. Yo no soy feminista extrema sino que defiendo la persona que ha sido víctima.

¿Los eslóganes de la revolución tienen vigencia?

Hay gente que se centra en la libertad de expresión. Pero los problemas de la Túnez actual no se centran solo en la libertad de expresión. Los eslóganes de la revolución eran libertad, trabajo y dignidad social. Ya hemos conseguido la libertad, pero l trabajo y la dignidad social que son mucho más importantes dónde están? ¿Estamos contentos de la revolución sólo porque hemos conseguido uno de sus objetivos? Para mí hay que conseguir todos los objetivos, una revolución es un cambio total.

¿Te consideras izquierdista y feminista?

No sé si tengo el derecho de decir que soy izquierdista. Es un término que incluye muchas cosas y no siempre pienso como los izquierdistas. Tengo mi propia manera de pensar la izquierda. Tampoco soy feminista, si una mujer lucha por sus propios derechos no significa que sea feminista. El feminismo es todo un arte, se adopta un cierto comportamiento difícil de adoptar. Las feministas luchan por los derechos de las mujeres y ahí se quedan. Algunas luchan por los derechos de los hombres y hombres que lucha por los derechos de las mujeres. Es otra cosa. Yo soy Zohra. Soy ciudadana.

LA LAICIDAD EN TÚNEZ artículo publicado por Zohra Ben Khoud inmediatamente después de la revolución a los 16 años

En la época de Ben Ali, cualquier tema que tuviera una relación con la religión no debía ser debatido públicamente, era considerado tabú.

Pero, después del 14 de enero, nadie se quiere callar. Se habla y no se hace más que hablar. Incluso detalles sin importancia acaban siendo temas de los que todo el mundo habla. Sin embargo estos días de lo que se habla mucho es de islamismo y de laicidad en Túnez. Seguramente la extrema derecha y la extrema izquierda tienen un punto en común.

Algunos piensan que Túnez es un país laico, porque no se impone llevar el velo. Otros consideran que es un país islámico ya que la ley de herencia está directamente derivada del Corán.

Precisamente, yo creo que la cuestión de la herencia está lejos de dar a la mujer su verdadero lugar en la sociedad. Cuando se habla de poligamia, Bourguiba pudo usar una regla de la sharia (ley islámica) para que el hombre no pueda casarse con más de una mujer. Pero cuando se trata de la ley de la herencia desde la perspectiva de la igualdad de género, se nos dice que no se puede hacer nada bajo el pretexto de los versículos coránicos, ya que las disposiciones de Dios no se pueden discutir. Pero yo pienso, con mis pobres conocimientos, que es porque asegura la riqueza intelectual y material a la gente masculina, que esta ley de la herencia no se pone en cuestión. Y espero equivocarme…

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