Merry Christmas!

Recuerdo que durante la anorexia, estos días fueron una pesadilla para mí. Innumerables obligaciones familiares con mesas enormes llenas de platos, comida, postres, bebidas. Todo el mundo feliz, comiendo, bebiendo, riéndose y hablando de lo que comieron el día anterior y de lo que comerían al día siguiente.

Nunca me gustaron estos días, no sabía cómo evitar el estrés que me cogía cada vez que llegaba la hora de comer. No sabía cómo evitar las miradas de toda la familia, no sabía cómo evitar sus comentarios. Me sentía como que el objetivo principal de la reunión familiar no era otro que la comida, y yo, en la situación en la que me encontraba, nunca sentí que estaba participando en esta celebración.

Cada año esperaba el milagro de la Navidad, poder comer como todos los demás sin temer los efectos que tendría en mi cuerpo. Cada año, rogaba poder participar en las conversaciones de las mujeres sobre como la semana próxima empezarían el régimen porque se habían engordado durante las vacaciones…tan simple, tan fácil … Cada año me sentía fatal porque aunque no comía, tenía la comida en mi mente, y al resto del mundo que encontraba equivocado.

En una sociedad de consumo como la nuestra, de la exageración, de la imagen y del pleonasmo, es muy difícil encontrar un significado de Navidad que no sea el que el capitalismo nos proyecta.

Después de años, cuando por fin pude relajarme, olvidarme de la comida y concentrarme en el hecho que estaba rodeada de las personas que más quiero en el mundo, también pude disfrutar cada bocado, incluso si era pequeño … El verdadero significado de la Navidad no es otro que el abrazo de nuestros queridos, su risa, sus sonrisas, su paciencia y el amor que nos muestran y nos dan una razón para seguir …

¡Feliz navidad!

Marilena

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