El Perfeccionismo

Si hay algo que he aprendido de la anorexia eso ha sido no tener miedo para conocerme y sobre todo entender que el autoconocimiento es un proceso que nunca se acaba…

Durante los años de mi terapia, mis psicólogos me hablaron del concepto del perfeccionismo. Mis padres, mis hermanos y mis amigos, siempre me han llamado “perfeccionista” …pero una voz interior mía siempre les preguntaba:

¿Cómo puede ser que un perfeccionista cometa tantos errores? ¿Cómo puede ser que un perfeccionista lo haga todo tan mal?
¿Tal vez estas preguntas son las que demuestran el daño que te puede hacer el perfeccionismo?

Me di cuenta de que el hecho de ser un perfeccionista te hace no apreciar el esfuerzo que haces con tu trabajo, tus hobbies, tus relaciones y, sobre todo, te impide disfrutar y vivir el cada momento.

¿Cuántas veces he tirado la toalla con algo que estaba haciendo por miedo al fracaso, o cuántas veces he tirado la toalla con un proyecto o lo que sea pensando que, como no puedo hacerlo bien, sería mejor no hacerlo?

¿Cuántas veces he rechazado cumplidos porque sentí que no era lo suficientemente buena o no me lo merecía?

¿Cuántas veces me he comparado con otras personas, especialmente con aquellas que son expertas en lo que hacen?

Recuerdo que durante la anorexia realmente pensaba que lo hacía todo tan mal, y era tan inútil y tan egoísta que el hecho de no darme comida parecía ser mi castigo de lo lejos que estaba de ser la versión perfecta del ser humano.

Pero lo peor no es toda esta batalla conmigo mismo, lo peor es que mi perfeccionismo me ha hecho perder muchas personas de mi vida. Lo peor es que en cada relación que tengo, da igual si es amistad, o familiar o con el otro sexo, intento ser la mejor amiga, la mejor hermana, la mejor hija, la mejor pareja, pero nunca siento suficiente por las personas que quiero y que tengo a mi alrededor ¿Cómo se puede mantener una relación sana cuando constantemente te sientes tan frustrado por ti mismo? ¿Cómo se puede apreciar alguien si no se aprecia a si mismo?

Puede ser que no seamos ni la madre perfecta, ni la hija perfecta, ni la hermana perfecta, ni l’ amiga perfecta, ni la pareja perfecta … pero os lo puedo firmar que somos la versión perfecta de nosotras mismas igual que todas las personas por las que queremos ser perfectas…

Marilena

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